Que duda cabe de que el envejecimiento es eso que ocurre en nuestro organismo desde el primer minuto de nuestro nacimiento, pero para muchos de nosotros ese devenir ya no tiene un patrón que ya nada tiene que ver con la forma en la envejecían nuestros abuelos o padres. Ahora tú eliges. ¿Viejo o Viejóven?

Envejecer es un arte que la geriatra Georgina Martinón ha analizado a través de la pintura donde se ve de manera nítida cuánto hemos cambiado. De los 30 años de esperanza de vida de la Edad Media a los más de 85 de ahora. Aunque gracias a los avances en la medicina vencemos enfermedades que en muchas ocasiones nos deja en unas condiciones de vida deplorables.

Lo que tenemos que conseguir, es lo que los expertos llaman: envejecimiento exitoso. Ese en el que no queremos vivir más años, lo que queremos es que los años que tengamos que vivir sean de calidad. Y eso, con la venia de la genética, necesita de una alimentación sana, ejercicio y una actitud proactiva.

 Cada vez son más los nonagenarios y centenarios que llegan a las consultas y curiosamente cuando a estas personas les preguntan qué han hecho para estar tan bien, todos dicen que comer poquito y trabajar mucho. Sobra decirte que la medicina preventiva se da en las consultas y en nuestros hogares… Luego está la medicina antienvejecimiento que va más allá de los gestos y que llega a conseguir revertir en más de una década la edad biológica del paciente, de la cronológica, la del DNI, se encarga el reflejo de lo de dentro y otras ramas de la medicina como la estética.

La asamblea mundial del envejecimiento estableció en 1982 los sesenta años como el comienzo de la vejez. Esto ha cambiado mucho, y más que lo hará, porque nos han educado en la cultura de la juventud no en la de la vejez. Y eso, sociológicamente cambiará muchas cosas. Seremos viejóvenes que consumen, que viajan, que van al gimnasio, que se visten de otra forma, que luchan contra las arrugas y entre otras cosas, que votan a los que defienden lo suyo.

Pero como dice el Profesor Ubaldo Cuesta, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid no importan los años que uno tenga, importa la actitud e ilusión que tengamos ante la vida.

Porque en esto de envejecer está muy bien que nos cuidemos por fuera y por dentro, pero también hay que cuidar las relaciones sociales y familiares porque la vida si no tienes con quien vivirla, es una porquería de vida y ojo, porque la soledad es sin duda la enfermedad que más vidas se lleva por delante.