El origen del champú no está muy claro. Desde el pasado, los hindúes han usado diferentes fórmulas de champús usando hierbas y dicen, que fue un inmigrante de la India el precursor del artículo al abrir unos baños de shampoo en Gran Bretaña. Aunque, por otro lado, se asegura que el descubridor fue un peluquero alemán del siglo XIX que sustituyó la ceniza de la chimenea con la que la gente solía limpiar su cabellera, por unos polvos de jabón solubles que no hacía espuma. Así que tal y como lo conocemos con sus burbujas parece que surgió en Estados Unidos a finales de los años 20 cuando se le añadieron espumógenos y que fueron las tropas estadounidenses en la II guerra mundial los que lo popularizaron llevando a Europa llevaron miles de muestras que regalaban a la gente junto con chocolates y alimentos enlatados.

Un champú contiene fundamentalmente una base limpiadora y extractos activos de origen natural generalmente de las plantas. Productos a los que se les añade otros más controvertidos como sulfatos, parabenos y siliconas.

Los sulfatos son agentes químicos que al entrar en contacto con el agua generan espuma y arrastran la suciedad. Estos agentes limpiadores han sido cuestionados porque hay fuentes que aseguran que irritan el cuero cabelludo, aunque en realidad habría que usar grandes cantidades para que esto sucediera.

Luego están las siliconas que lo que hacen es crear una película sobre el cabello para darle brillo. Algo que algunos sostienen asfixian el pelo. Y por último los controvertidos parabenos, estos si están demonizados.

Los parabenos o parabenes o parabensson es un grupo de 6 diferentes conservantes cuyo nombre acaba en -paraben, -parabeno, o -parabens. Estas sustancias son muy eficaces y evitan que el champú se eche a perder y aparezcan hongos o moho. Su contenido es metanol, etano o propanol y son los conservantes cosméticos y farmacéuticos más usados por su bajísimo precio.

Oficialmente”, los parabenes o parabenos están aprobados por las autoridades sanitarias europeas y españolas. En la legislación están consideradas sustancias de baja toxicidad y seguras para la salud puesto que nuestro organismo las absorbe y las metaboliza sin que dejar rastros tóxicos… aunque esto se haya cuestionado en los últimos años. Aparecen en infinidad de productos cosméticos y de higiene como el champú aunque cada vez son más las firmas que sacan sus productos libres de estos conservantes. Ahora habría que ver si los conservantes con los que sustituyen los parabenos son mejores y menos dañinos.

Si quieres en otro día hablamos a fondo de estos conservantes y por qué se desató su alerta.